Consideremos la inspiración como un estado fugaz en el que nuestro cerebro sintetiza a una velocidad espectacular cantidad de ideas creativas.
Y a la soledad la consideraremos como la ausencia de compañía, el vacio y el silencio.
Estas dos palabras aunque pueda no parecerlo están más unidas de lo que se puede uno imaginar.
La soledad es un sentimiento que nos acecha cuando nos vemos incomprendidos y todo lo que nos rodea nos es extraño, inquietante y aterrador.
Una forma muy eficaz de conseguir sentirse así es en aquellos momentos en los que cualquier motivo nos obceca y no nos deja ver más allá, ver la realidad, cuando nos sentimos abandonados o angustiados, agobiados y asociales. He estado observando últimamente que cantidad de personas buscan el hacerse daño y hundirse, sin ayuda de nadie, ellos mismos se tiran de cabeza a las fauces de ese lobo que es la soledad, nos chocamos contra un muro y aun así seguimos encarándonos a el
Leí en alguna ocasión( o tal vez escuché en una canción)que solos estamos todos y que no hay moda que cure la soledad, esto es algo sumamente cierto, por mucha compañía que podamos tener en cualquier situación de la vida, incluso en momentos tan íntimos como en la cama acompañado de otra persona, siempre parece existir un muro entre esas dos personas, en el que pueden verse reflejados a sí mismos y sin embargo no ver el reflejo de la otra persona.
Ahora el quit de la cuestión: tengo tendencia a dramatizar de un modo u otro(con tono irónico a veces)todas las cosas que me han pasado o me pasan, lo cual resulta ser bastante provechoso, pues es cuando mi desaparecida amiga la inspiración me hace una visita y me susurra al oído cantidad de palabras, dibujos, ideas, pensamientos, obsesiones que pueden plasmarse de alguna manera artística en global(ya sea escribir o dibujar).
He estado recapacitando seriamente, ¿tal vez cuando nos sintamos de un modo u otro acompañados, no seamos capaces de escucharnos a nosotros mismos o de concentrarnos en nosotros mismos?. De ahí que queramos buscar en cierto modo la soledad, para poder inspirarnos y precisamente por eso seamos todos en cierta medida masoquistas, buscando el dolor o sensaciones extremas que no conlleven a nada bueno, para inspirarnos.
Pero, por qué es tan gratificante la inspiración. No es porque la inspiración nos empuje a realizar cosas productivas (de eso se encarga el esfuerzo y la motivación) es más porque la inspiración nos da la magia a la hora de hacer algo, es nuestro sello, nuestro toque personal único e intransferible, que hace que no seamos iguales al resto de personas que nos rodeen.
Y como es bien sabido, no hay nada mejor que un trabajo bien hecho y nada mejor si lo hemos hecho nosotros sin ayuda de nadie, solos.
pd: no he conseguido expresar(igual que siempre)lo que quería y tampoco,a pesar de sentirme sola,he conseguido encontrar la inspiración,
Dejar un comentario hasta ahora
Deja un comentario
